Después de completar estudios musicales en Filadelfia y Nueva York, una beca que le otorgó el gobierno de Puerto Rico, Olga Iglesias regresó a Puerto Rico para comenzar su carrera musical con seriedad. Una carrera musical que sorprendentemente la llevaría a trabajar como la soprano predilecta de Pablo Casals para su oratorio de paz, El Pessebre, y sus canciones de arte.